18 ene. 2011

Lila

Lila , así se llamaba un conejo que conocí hace unos días,justo el día antes de que muriese.

Lila se murió de Amor.

Sí, así es , Lila se murió de Amor.

Se murió por la tristeza de haber perdido hacía unos meses a su hermano con quién había vivido siempre. Su hermano se murió hace seis meses y desde ese momento Lila no lo pudo superar , no comía, estaba todo el día llorando y triste hasta que al final soltó la vida para reunirse con él.

Estas cosas pasan cada día, con todos los seres vivos;esto mismo que le sucedió a Lyla yo lo había vivido hace 26 años cuando murió mi abuelo Domingos que se murió también de amor, de tristeza , seis meses después de que se muriese mi abuela Angelita, su mujer; mi abuelo estaba bien de salud, pero en cuanto murió mi abuela, él se dejó ir, se apagó se fué poco a poco diluyendo hasta que se fundió nuevamente con ella.

Lyla tuvo amor durante toda su vida, pues vivió con su hermano y también con Roger y Sylvia que los cuidaban, Roger y Sylvia son dos almas preciosas que he podido conocer hace poco , viven en East Grimstead y son un matrimonio mayor que llevan toda su vida juntos y los conocí porque los dos son Terapeutas Craneosacrales igual que yo. El encuentro con ellos fue importante para mí porque me dió otra visión de la Terapia Craneosacral, de como dar las sesiones para poder profundizar y conectar con la persona, Sylvia me ayudó en ello.

El encuentro se dió porque Roger es el Secretario de la Asociación Inglesa de Terapia Craneosacral y le envié un mail hace cosa de un mes para decirle que yo soy terapeuta craneosacral en España y que pertenezco a la junta directiva de la nueva asociación en España en calidad de vocal y que me gustaría poder tener un encuentro con él para conocerlo y cambiar impresiones. Rápidamente me contestó muy amablemente y concretamos una cita en Wakehurst seed bank gardens, me dijo que era un lugar precioso con unos jardines muy bonitos y un banco de semillas para proteger las especies botánicas en vías de extinción en el planeta. Me dijo que era mejor quedar allí porque su mujer no se encontraba muy bien para estar en su casa y así podríamos pasear y compartir, la cita era el día 6 de Enero a las Once de la mañana ( día de Reyes).
El día anterior por la tarde había quedado con mi amiga Yolanda Ulloa ( www.yolandaulloa.com)para darle una sesión de Craneosacral, ella estaba pasando unos días en Brighton con sus amigos de 5 Rythms y rememorando y cerrando círculos en Inglaterra de cuando ella había estado viviendo aquí años atrás. Al acabar la sesión por la tarde le pregunté si al día siguiente le apetecía venir conmigo a ver a Roger porque además como ella es bilingüe pues me ayudaría con la traducción y se apuntó.Cuando salimos por la mañana de Brighton llovía abundantemente. Cuando llegamos al lugar estábamos en el parking esperando cuando Roger se nos acercó y nos dijo que su mujer estaba en el coche pero que como no podríamos pasear lo mejor sería ir a su casa a tomar un té porque estaríamos más cómodos para charlar,eso hicimos.
Al llegar a su casa,Yolanda y yo nos miramos por la cantidad de cosas que había en ella , cosas por todos lados.. cosas, cosas y más cosas, pero daba la sensación de que en medio de todo aquello había un orden muy claro, las mesas estaban llenas de figuritas , parecía una tienda de antigüedades.
Al llegar nos sentamos Sylvia, la mujer de Roger, Yolanda y yo, mientras Roger se fué a preparar un té, en cuanto nos sentamos Yolanda y Sylvia empezaron a hablar y yo escuchaba entendiendo muy poco pero sintiendo lo que estaba pasando, Yolanda y Sylvia reían y parecía como si se conociesen de toda la vida, como si hubiesen conectado mucho.Al rato viene Roger y nos dice que el té está servido y que lo podemos tomar en la cocina,la mesa estaba tan llena de cosas que casi no había sitio para las tazas de té, tenías que ir poco a poco haciéndote un espacio entre las figuras para poder posar la taza, lo cual al final lo conseguimos todos, aunque no fue tarea fácil.
Nos tomamos el té y Yolanda departía con ellos como si fuese de casa de toda la vida, luego del té nos dijeron que nos quedaramos a comer , Roger preparó mientras nosotros estábamos en el salón nuevamente y ahí en ese espacio de tiempo le pregunté a Sylvia con la ayuda de Yolanda acerca de como ella daba las sesiones y como era para ella la Craneosacral, me ayudó mucho lo que me dijo. Cuando llegamos a comer, la mesa estaba sin ninguna figura, todo estaba ordenado y los platos estaban puestos, era como si entre toda aquella cantidad de objetos hubiese un orden y un espacio y Roger lo manejaba.
Durante la comida Sylvia comentaba cosas acerca de su proceso de como llegó a la Craneosacral y la verdad fué importante para mí , porque era como si lo que yo siento acerca de esto me lo estuviera diciendo otra persona. Me hablaba de que el proceso va solo, y que cuando estás preparado es cuando se dan las cosas, hablaba de su proceso de vida pero yo lo sentía como mío, miraba sus ojos y veía sabiduría, y sobre todo veía mucho amor.
Roger escuchaba a Sylvia, la miraba con amor, la respetaba, la cuidaba porque Sylvia está en una fase inicial de demencia y Yolanda lo percibió y me lo dijo, pero había muchos momentos de lucidez en ella. La relación entre ellos, Roger y Sylvia era bonita por el respeto y el amor con que se miraban, con que se trataban el uno al otro, ternura. Sylvia y Yolanda seguían profundizando en su conversación.
Sylvia le decía que tendria que volver otro día porque le gustaría darle una sesión de craneosacral , miré a Yolanda y ví claro que el momento de recibir la sesión era ese día, y así fue, Yolanda recibió una sesión de Sylvia y cuando salió tenía la cara totalmente llena de luz.Nos despedimos con la intención de volver a vernos pero siendo conscientes que sería muy difícil que sucediera por los menos los cuatro.
Cuando volvíamos en el coche camino a Brighton me sentía que había recibido un regalo de Reyes precioso por haber conocido a Sylvia y Roger y por lo que me habían aportado.Me sentía agradecido a la vida.
Yolanda resaltaba que después de lo vivido se alegraba por darse cuenta de que vivir una relación desde el Amor es posible, y que pudes compartir tu vida con otra persona desde el amor profundo, nos llenaba de esperanza de poder encontrar el poder compartir desde un lugar así en nuestras vidas.
Esto sucedió el día de Reyes, dos días después,el sábado por la mañana fuímos a Forest Row , un pueblo a media hora al norte de Brighton donde Yolanda había vivido años atrás con la idea de rememorar y buscar a personas y lugares que ella conocía. Al llegar dejamos el coche en el centro del pueblo y nos movimos andando , íbamos hacia el Emerson College, nos metíamos por caminos que ella creía reconocer de antaño, llegamos a una casa donde había vivido y le preguntamos a un hombre que actualmente vivía allí por la mujer con la que Yolanda había estado viviendo allí y nos dijo que creía que ahora vivía en Lewes pero no estaba seguro. Luego al salir de allí Yolanda quería ver si encontraba a Jou, que era una mujer que había conocido que era ceramista y escultora y quería encontrar su casa o alguna referencia suya,estaba entusiasmada con la posibilidad de reencontrarse con ella. Nos alejamos del centro y nos metimos por caminos ya en la zona más rural,llegamos a una casa que creyó reconocer y le preguntamos a un hombre que allí estaba pero no sabía nada de Jou,seguíamos caminando por lugares casi intransitables y Yolanda quería acceder a una granja por otro camino, alejándonos cada vez más del coche, yo le decia , vamos a buscar el coche y venimos con el aquí y buscamos por más lugares, pero ella se resistía y cada vez nos alejábamos más de la civilización, Ven, vamos por aquí decía; yo a regañadientes la miraba y decia , pero vamos a por el coche.. pero ella tiraba de mí.
De repente entramos en un camino y vemos una pequeña construcción con unos coches aparcados fuera y ponía Forest Lodge Veterinary Centre,una clínica veterinaria allí apartada en medio de la nada, delante de un camino y Yolanda dijo , vamos por aquí, yo ya estaba cansado de dar vueltas y quería ir a por el coche pero esperaba que al final del camino pudiera acceder al coche más fácilmente y accedí a ir por donde ella indicó; justo cuando pasamos por delante de la clínica vemos salir de ella un hombre con un gorro y una caja en la mano y una pequeña mujer a su lado; nos paramos los cuatro, nos miramos a los ojos y nos asombramos tanto que no podiamos decir nada, eran Roger y Sylvia que salían de la clínica con Lyla la conejita que estaba enferma.
Roger la puso en el coche en la caja y allí nos quedamos los cuatro , en un momento Yolanda y Sylvia entraron a la clínica a preguntar si conocían a Jou y salieron con unas indicaciones más o menos. Allí nos quedamos los cuatro sin salir de nuestro asombro, dándonos cuenta y muy conscientes de que la vida nos había vuelto a juntar, departimos por una hora más o menos, hubo algún momento que llovió pero era igual, la sensación era que estábamos en una burbuja viviendo aquello, no había espacio, no había tiempo, solo había presencia que se estaba percibiendo a sí misma,se estaba produciendo una sanación profunda de nuestras almas, de nuestros cuerpos. Sylvia no paraba de decir que sentía su Hara muy caliente y con mucho movimiento, ponía sus manos en el bajo vientre y tocaba su hara y lo masajeaba y sonreía. Nos cojía las manos, nos decía cosas que estaba sintiendo acerca de lo que allí estaba pasando , yo tenía la sensación de estar en una burbuja donde lo que allí pasaba no era mío , sino de la vida, yo solo lo estaba presenciando.Nos tocábamos, nos abrazábamos, nos besábamos , no nos queríamos ir de allí.
Era un lugar cálido, un lugar de amor, un lugar de presencia, no había tiempo, no había espacio, solo el Ser manifestándose.
Sylvia me tocó la barriga, me la acarició y me susurró: No tengas miedo, tienes tu miedo ahí, sácalo , déjalo marchar, es el momento, me emocionó.
No tengo palabras para poder transmitir lo vivido aún en la distancia del tiempo, quizás el silencio pueda manifestar un roce de lo vivido.
Gracias Sylvia. Gracias Roger. Gracias Yolanda. Gracias Lila.

Justo al día siguiente Roger le envió este mail a Yolanda:

Querida Yolanda,
Es un día triste porque el conejo Lila a muerto.Ella estaba muy enferma y por lo tanto no sufrirá más.
No podemos superar nuestro asombro de nuestro encuentro de ayer.
Nosotros vamos a Forest Row quizás 2-3 veces al año y al veterinario sólo una vez cada año no más. Vosotros vais a Forest Row una vez sola y el lugar donde nos encontramos es una zona tranquila intransitada de la aldea. Así que la coincidencia es enorme y fue importante lo vivido y también nuestra reunión en casa de principios de semana cuando nos conocimos fue importante.
Amor y que todo vaya bien en Londres.
Roger y Sylvia.


Gracias

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