20 feb. 2011

prem saraha

prem saraha es un nombre propio que está formado por dos palabras prem significa amor y saraha significa dar en el blanco, llegar a la meta, conseguir, focalizar.
alcanzar el amor ó prem saraha , así se llama la amiga con la cual he compartido estos días.
y antes de nada quiero agradecerle profundamente su entrega y su generosidad para conmigo y para con lo vivido.
hemos compartido este fin de semana , desde el jueves por la tarde hasta el domingo.
conocí a prem saraha en diciembre y cuando la ví por primera vez tuve la sensación de que era alguien a quién conocía de toda la vida, cercana, entrañable, cariñosa y sobre todo con una generosidad que rebosaba todo su ser. la sensación energética era de cercanía de acercamiento, la sentía cercana.
con respecto a las distintas sinergias que se dan entre las personas me gustaría decir que últimamente me dejo llevar mucho por lo que siento desde la intuición que desde la razón. y lo que también percibo es que normalmente cuando se dan estas sinergias es porque hay cosas vividas muy análogas entre las personas con las que siento cercanía, aunque esa analogía se manifiesta desde donde cada uno ha tenido la experiencia pero es algo que normalmente a posteriori se me confirma cuando puedo descubrir parcelas de la vida vividas por la otra persona que normalmente hay analogía con situaciones vividas por mí.
después de conocer a saraha, poco a poco fui constatando su inmensa generosidad y poco a poco me iba dando cuenta cada vez más de que estaba siendo un espejo que reflejaba situaciones vividas por mí.
una de las partes de mí en la que más me veía reflejado en ella era en un ser humano con miedo en búsqueda permanente del amor a través de la aceptación de los demás, alguien viviendo siempre hacia fuera, tratando de agradar, de “ comprar” afecto, incluso en algunos momentos de “mendigar” cariño, así me veía yo. como una búsqueda continua incansable de afecto, de cariño, de amor, de aceptación por parte del otro.
una situación que podría describir esta sensación de búsqueda continua de amor y de aprobación que vivo podría reflejarse a través de una realidad vivida que puedo tratar de expresar a través de un cuento tal como este:
era un día soleado de agosto de mil novecientos setenta y uno, yo tenía cinco y eran las fiestas de riveira , el pueblo donde nací. esa tarde fuimos mis padres, mi hermana de tres años y yo a las atracciones de feria como la mayoría del pueblo en esos días. mi hermana iba en la silla y yo iba de la mano de mi madre unas veces y otras de mi padre, a medida que íbamos bajando por la calle rosalía de castro hasta el malecón y nos íbamos encontrando con amigos de mis padres, hacíamos paradas para que todos pudieran ver lo guapos que estaban los niños o simplemente para compartir, con lo que la sensación que tenía es que nunca íbamos a llegar al malecón que era donde estaban todas las atracciones , se me hacía interminable el camino, tenía ansiedad por llegar y poder subirme en los caballitos tal como me habían prometido mis padres y parecía que ese momento se resistía a llegar. cuando al final llegamos a los caballitos y me subí, cada vez que giraba miraba para mis padres y disfrutaba, me reía , estaba feliz, viéndolos entre la muchedumbre, cada giro una mueca, una señal, justo cuando pasaba por delante de ellos, me preparaba ya para ver que iba a hacer en la vez siguiente, no podía parar de reírme y sentía su complicidad, su amor a través de la mirada, de los gestos. justo cuando el tiovivo se paró y de repente hubo mucho movimiento de gente y yo en lugar de esperar a que me recogiesen bajé y me fui en dirección contraria hacia ellos y cuando llegué al lugar donde los veía en cada giro , no los encontré , era tanta la muchedumbre que no los veía. poco a poco la angustia se fue apoderando de mí como una serpiente que se instala en el estómago y va subiéndo y creciendo dentro de mí, sigo moviéndome, buscándolos, cada vez con más desesperación ante la muchedumbre, no lloraba, estaba tan petríficado que solo tenía desesperación y la angustia me estaba invadiendo por todas las células de mi cuerpo , se expandía como un castillo de naipes cuando tiras el primero. no podía llorar, solo pensaba que todo aquello había estado preparado por ellos durante tiempo para abandonarme, porque no me querían, y no me querían porque siempre estaba llorando y querían tener una vida tranquila y me habían abandonado , ese era mi sentimiento y lo único que se expresaba en mí , lo único que podía percibir era angustia.una angustia tal que no me permitía nada más que dar vueltas y vueltas sin parar entre la muchedumbre. no podía articular palabra no podía llorar.
el tiempo pasaba y mi mente se enredaba más y más , cada vez la bola era mayor y la angustia crecía y crecía. solo quería encontrarlos, estaba perdido, absolutamente perdido y solo seguía caminando entre la muchedumbre sin articular palabra con la esperanza de poder encontrar la mirada de mi madre, la mirada de mi padre que me salvaran del infierno que era donde en ese momento estaba.
de repente nos vimos , no sé si ellos a mí o yo a ellos, y supongo que debido a que su desesperación era del mismo rango que la mía; lo primero que recibí cuando nos encontramos, supongo que después de la alegría de verme, fue una bronca que no hizo sino acabar de congelarme del todo y en ese momento empecé a llorar todo lo que me había estado conteniendo con anterioridad, así se manifestó la emoción, a través del llanto profundo.
esta sensación de búsqueda desesperada que se instaló en mi vida aquella tarde noche de agosto siguió presente en mí hasta hace poco tiempo, y la búsqueda de amor incondicional siempre iba acompañada de la sensación de no ser merecedor de recibirlo, porque no sabía con lo que me iba a encontrar, no sabía como iba a ser la reacción del otro , donde yo buscaba el amor.
con la presencia de saraha estos días, con su compartir , con su entrega, con su generosidad y con su amor incondicional para conmigo durante estos días se ha dado una situación que me ha permitido ver patrones fuertes de condicionamiento instaurados en mí. estos patrones los pude ver claramente , gracias a ella, a través de situaciones ordinarias comunes que vivo cada día .
el patrón en el que estoy pensando , del que no era consciente más que a un nivel teórico y que quiero compartir aquí es el patrón de no ser merecedor de…. , y la manera en la cual este patrón se manifiesta a través de mí es que muchas de las cosas que hago las hago como si fuese un ladrón, como si estuviese robando algo, a hurtadillas, a escondidas, a oscuras, con miedo a que me cojan.
Situaciones simples y cotidianas, por ejemplo, ahora estoy viviendo en una casa compartida donde yo tengo una nevera pequeña para mí y los dueños de la casa tienen otra pero tenemos buena relación y la verdad es que compartimos mucho, y hasta el momento no ha habido ningún problema entre nosotros.una de estas situaciones en las que me puedo ver claramente viviendo este patrón de no ser merecedor es por ejemplo si en un momento dado llego y no tengo a lo mejor nada para beber mío y voy a la nevera de ellos y me tomo simplemente un poco de zumo, lo hago a urtadillas para que no me vean, sintiéndome un ladronzuelo, en lugar de hacerlo abierta y libremente porque aún sabiendo que no hay ningún problema por ello, simplemente le podría decir , vale, no te preocupes, luego compro una botella de zumo y te la repongo, pero en lugar de eso lo hago como un ladrón, ocultándome para no ser pillado.
esta es solo una situación donde se refleja claramente para mí el no ser merecedor y la oscuridad que acompaña mi vida, pero se manifiesta de muchas otras maneras, en las relaciones , en la manera en que me relaciono, con oscuridad, con poca claridad en muchas ocasiones, con miedo a ser rechazado, como robando, como mendigando amor, necesidad de sentirme merecedor.
todo esto es algo que está profundamente enraízado en mí , y que se manifiesta también claramente en la forma de mi cuerpo que he ido construyendo con estos cimientos y con todos estos materiales y que es como es, entre otras cosas por todo esto , por como me relaciono con el mundo, por como percibo el mundo.
como un lugar hostil al que tengo que engañar para merecerme y poder obtener simplemente lo que necesito y de lo que sí soy merecedor. como un lugar con el que estoy en guerra y donde tengo que desplegar todas mis artes de engaño para poder acceder a lo que es mío porque por el simple hecho de estar vivo todos somos merecedores.
Y cuando hablo de ser merecedor en el fondo lo que trasciende, lo que está detrás es ser merecedores de amor, porque es desde ahí desde donde todo lo demás gira y es por el hecho de no sentirme merecedor de amor que no me siento merecedor de todo lo demás.
ayer por la mañana estando con saraha, en un momento dado ella me hizo una broma diciéndome que no me la merecía a ella, que no era merecedor de ella y ahí se activó todo el proceso que me permitíó ver todo lo que acabo de escribir.
por ello , por todo lo compartido, por tu generosidad infinita, por el amor tan inconmensurable que llevas dentro, por todo ello quiero honrarte, darte las gracias y decirte que me de alguna manera me he podido permitir todo esto porque dentro de mí en todo momento desde que te conozco sentí y siento que nunca me harías daño.
quiero darte las gracias por ello y compartir contigo que es gracias a la herida que cada uno de nosotros llevamos dentro que podemos sanar. es a través de la herida que podemos llegar a la sanación, y ésta se produce cuando estamos dispuestos a vivir con ese dolor y tomamos conciencia de que no podemos escapar de él, que siempre nos acompaña, que es parte de la condición humana.
gracias por mostrarme que es a través del disfrute cuando se produce la sanación.
la sensación de que lo que puedo ver en mí a través de ti como espejo que me muestras ; es ese dolor tan grande que llevas dentro de ti y como eres capaz de transformarlo en amor simplemente disfrutando y jugando.
Ver que en el fondo lo que tú muestras a las personas que te rodean es que la vida es como juego de sanación en el que solo hemos de disfrutar y jugar y donde todos somos merecedores de ello.

gracias saraha.